Un buen paseo de los jardines de Delicias al puente de Triana por
el paseo Colón a la hora del atardecer les, brindará un espectáculo de color y
luz único.
Acabamos de despedir al verano, nostalgia
de días inabarcables, viajes, reencuentros y emociones de la naturaleza y de
las otras, y empezamos a caminar lentamente por los días tibios del inicio del
otoño. Tiempo de entretiempos, para adentrarnos en una convulsa estación
meteorológica que se nos presenta cargada de tensión y acontecimientos
políticos un tanto imprevisibles que nos conducirá a un tiempo nuevo y
seguramente diferente.
Ya saben que en tiempos de tribulaciones
suelo recomendar, humildemente claro, cultura y contemplación de la naturaleza.
Son, sin duda, los mejores aliados para la mejor reflexión que nos permita
tener las mejores perspectivas para ver las mejores opciones para nuestra
futura convivencia en tranquilidad y armonía, sin renunciar por ello a elegir
las mejores alternativas para la solución de los grandes problemas sociales
colectivos.
En el aspecto cultural la ciudad nos ha
ofrecido un buen mes en el regreso a lo cotidiano. Dos interesantes
exposiciones, con ciclos de conferencias incluidos: El de exlibris cervantinos
en conmemoración de la publicación de la segunda parte de El Quijote, en el Ateneo
y la celebrada en la Fundación Cajasol, dedicada a la celebración del 400
aniversario de Jesús de Pasión de Martínez Montañés. Dos excelentes eventos.
La novedad de Septiembre es flamenco, la
interesante iniciativa encaminada a mantener la presencia del flamenco en
Sevilla los años impares que no hay bienal, que se ha resuelto con una buena
acogida de público y crítica, que esperamos se consolide en el futuro pues esta
ciudad no debe tener años en blanco sin un bloque fuerte de actividades
flamencas.
El Festival Internacional de Música de
Cámara Joaquín Turina también rindió cuentas este año, con una serie de conciertos
variados y genuinos en sus combinaciones (jóvenes músicos-profesionales-Banda
Sinfónica-Orquesta de Cuerda) en sedes emblemáticas de la ciudad de Sevilla,
como la Casa de Salinas, la Casa Pilatos o Capitanía General, que han dejado
momentos únicos. Sacado adelante con la labor que realiza el equipo de
voluntariado, pieza clave en el desarrollo y organización del evento al que hay
que cuidar y mimar como una de nuestras mejores muestras de identidad musical
de Sevilla.
En el Maestranza echó a andar La Real
Orquesta Sinfónica de Sevilla bajo la batuta de su nuevo titular John Axelrod. Esta
nueva andadura, promete ser muy fructífera, a juzgar por la exuberante variedad
de la programación en la que se dan cita lo clásico y lo contemporáneo.
Como ven por estas muestras, la cultura
está ahí para disfrutarla y ayudarnos a vivir este entretiempo en buena forma a
cada uno en la medida de sus posibilidades y gustos. Y para complementarnos le
recomendamos un buen paseo de los jardines de Delicias al puente de Triana por
el paseo Colón a la hora del atardecer les, brindará un espectáculo de color y
luz único. Recuerden lo que dijo Borges, Sevilla en
otoño es una dulzura, un regreso. Todo
ello debería hacer más llevadero el transito por estos entretiempos cargados de
inquietudes.
