En primer lugar, quiero pedirles perdón
por el retraso en la salida de este número 21 de la publicación Sevilla en tus
manos que hoy les hacemos llegar. Circunstancias de salud me han impedido
completarla a tiempo para, que como en todos los casos anteriores, haber cumplido
el compromiso de poner al principio de cada quincena toda la cultura de Sevilla
en sus manos.
Recuperado por tanto de los percances de
salud fijamos nuestra atención sobre los agitados tiempos que corren.
Elecciones políticas, que condicionan en tanto la actividad cultural, y los
medios de comunicación. Agitación propia de la Cuaresma en hermandades y
cofradías que viven multitud de actos cofrades y litúrgicos con el celo
desatado ante el olor de incienso y torrijas. Las fechas se acercan y la ciudad
vive sin vivir en ella.
Cierto es que los tiempos de agitación no
son demasiado proclives a la reflexión y al ensimismamiento que requieren la
creación cultural, pero no es menos cierto que en toda esa actividad agitada se
desarrolla una especie de puesta en escena de lo mejor y lo peor de cada casa y
en algo esto también es un reflejo de nuestra cultura popular más sevillana.
Por otro lado, las temperaturas se van
suavizando, y muy pronto empezarán los brotes del azahar y el despuntar de las
acacias, y la ciudad cambiará de decorado y así ofrecernos el mejor escenario
para nuestras fiestas mayores abrileñas y con ellas la explosión de la
primavera sevillana. Sin darnos cuenta y cuando esta alcance todo su esplendor,
la comunidad y el ayuntamiento habrán renovado sus equipos de gobierno. Que
Dios reparta suerte y que sea lo mejor para nuestra ciudad y su desarrollo
cultural.
Sevilla se va despertando por tanto entre
capirotes y tintorería de túnicas y trajes de flamenca, entre la ropita de
estreno para el Domingo de Ramos, abonos de palcos y sillas y los comentarios
al pregón. Para después pasar a los abonos taurinos, caballos, enganches y
tertulias en las casetas de Feria. Se cumplirá así el rito cíclico de nuestra
ciudad que explotará en un ambiente de pasión y color únicos en el mundo.
Nosotros mientras tanto ya hemos cumplido
un año de esta publicación que, con su acogida y cariño, sigue navegando y da
aliento a nuestro esfuerzo por vivir y acercar a todos, lo que la cultura representa
en nuestra ciudad y para nuestra ciudad. Un millón de gracias por su atención.
