La ciudad vacía


Decía Pacheco, que es el equivalente al Baura del Maestro Manolo Martín Ferrán, que Sevilla no se llega a entender sin la dualidad, que es una ciudad bifronte. Aquí la Esperanza tiene dos caras una en la Macarena y otra en Triana. El fútbol, ya saben ustedes, una en Nervión y otra en la Palmera, y así hasta donde quieran. Y eso se produce demasiadas veces, en lo que se refiere a las prioridades culturales de la ciudad, entre San Telmo y La Casa Grande de San Francisco.

Viene esto a cuento porque contemplo impávido el alborozo de unos y el enfado de otros, respecto al acuerdo de la corporación municipal sevillana de ubicar la, tan traída y llevada, colección Bellver en el Pabellón Real de la Plaza de América, en el corazón del Parque de María Luisa.

Verán ustedes mis conocimientos sobre el arte de la pintura no me alcanzan para valorar la colección  que ha conseguido atesorar el bueno de don Mariano, pero aunque se trate de obras menores de los pintores contumbristas sevillanos, no dejan de ser obras que reflejan una corriente que retrata de manera preciocista la ciudad y una época. La colección que Bellver dona a sus conciudadanos "gratuitamente y sin el menor interés económico", está integrada por 364 pinturas, 38 esculturas de madera, 19 esculturas de mármol, 156 piezas de cerámica y porcelana, 87 piezas de orfebrería y 105 piezas de mobiliario. El conjunto abarca un amplio período cronológico que va desde el siglo XVI al XXI. Entre las piezas estudiadas por expertos como Enrique Valdivieso, Juan Miguel González y Jesús Rojas-Marcos abundan las pinturas de temática costumbrista sevillana: lienzos de José Villegas, Sánchez Perrier, Alfonso Grosso, los Bécquer, los Cabral Bejarano, Gonzalo Bilbao, Rico Cejudo...

El mecenas Bellver adquirió en su día una casa en la misma plaza del Museo para acoger su preciada colección con el fin de que el recinto pudiera ser habilitado como anexo al Convento de la Merced y exponer en ella su legado pero el asunto no ha prosperado, y tras quince años de idas y venidas de la Junta al Ayuntamiento, del Ayuntamiento a la Junta y vuelva usted mañana, el Ayuntamiento ha decido finalmente ubicarla en el citado pabellón Real . Y yo les digo una cosa, a mi me parece bastante mejor que acoja ese precioso recinto municipal una colección de arte costumbrista sevillano que una fundación para la promoción y gestión del aire de Sevilla, que luego como es natural, acaba siendo investigada por el mal uso de los fondos públicos destinados a ella. Así que me alegro porque de esta manera Sevilla tiene otro Museo de los que la ciudad no está precisamente sobrada.

En el lado opuesto de esta polémica otra buena noticia para Sevilla y Triana, la inauguración del Centro Cerámica Triana un nuevo espacio cultural. Este nuevo espacio, musealizado por el profesor Alfonso Pleguezuelo está construido en dos niveles. En la primera planta se expone la historia y la tradición alfarera de Sevilla con un recorrido por los hornos y otras estructuras que han sido restaurados. En la segunda, alberga el centro de interpretación Aquí Triana, que proporcionará al visitante itinerarios por los recursos patrimoniales del barrio y mostrará sus tradiciones y su vinculación con el río. Además, este espacio superior acoge una colección que incluye piezas de Cerámicas Santa Ana, Santa Clara, Pickman y la Colección Carranza, junto con otras que han llegado procedentes de otros museos de España.

Esta obra se ha llevado a cabo gracias al la colaboración de la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y la Confederación de los empresarios sevillanos y demuestra que cuando hay interés los proyectos pueden salir adelante con la colaboración de todos en beneficio de los que de verdad importan que son los ciudadanos de Sevilla. Y además todos contentos, todo lo contrario a lo que ocurre con el caso anterior. No hace falta decirlo, por qué ustedes son inteligentes, pero ya se sabe que dependiendo del color que tenga el Ayuntamiento de la ciudad así se  acogen los temas en la casa de todos los andaluces. Lo digo sólo en una dirección porqué el Ayuntamiento si ha cambiado de color pero la Junta tiene el mismo desde hace más de tres décadas.

Tengamos la fiesta, la de la Virgen de los Reyes y las otras, en paz. Tengamos un nuevo Museo de costumbrismo sevillano en el Pabellón Real y el Centro Céramica  en Triana,  para disfrute de los ciudadanos y ciudadanas de esta hermosa ciudad, que todo tiene cabida en nuestro hábitat, desde la torre Pelli hasta la Giralda pasando por las setas de la Encarnación. El tiempo, ese juez implacable, lo pondrá todo en su lugar, mientras tanto dejémonos de rancios sloganes y mensajes, que aquí cabemos todos, sobre todo ahora que la ciudad está vacía.